En que momento emprender

En que momento emprender

Si de pronto has sentido el impulso de crear tu propio negocio o has pensado que te gustaría independizarte y desarrollar tus propias ideas, seguramente te has hecho esta pregunta mil veces.

La verdad es que, como probablemente sospechas, no existe el momento ideal. Y si esperas demasiado a que se dé la mezcla mágica de tener suficiente experiencia, capital asegurado y bajo riesgo, probablemente nunca emprendas. Para arrancar un negocio hay que estar conscientes de que siempre existe el riego del fracaso, pero igualmente existe la posibilidad de tener éxito.

Te recomendamos que te hagas 3 preguntas específicas que pueden ayudarte a saber si este es tu momento para emprender:

1: ¿CUÁLES SON TUS MOTIVACIONES?

Sabemos que ganar dinero y ser tu propio jefe son motivaciones reales e importantes para arrancar un negocio propio. Sin embargo, lo ideal es que estas no sean las únicas razones detrás de tu deseo de emprender.

Lo que debes tener es verdadera pasión por el producto o servicio que vas a ofrecer a los clientes que atenderás. Construir un negocio no se trata de ti, se trata de tu idea y si tus motivaciones se centran sólo en tu persona, no vas a poder sostener el nivel de energía que se requiere para que un emprendimiento funcione.

Los emprendedores más exitosos son aquellos que empezaron llenos de emoción y compromiso, y si tú ya encontraste la idea que te apasiona, entonces es probable que sea tiempo de emprender.

2: ¿TIENES LAS HABILIDADES NECESARIAS?

De acuerdo con estudios de Harvard Business School, la mayoría de los emprendedores exitosos demuestran habilidades en común, siendo 3 las más importantes:

Identifican oportunidades

Tener visión y saber identificar un problema o necesidad no resueltos es una habilidad importante. Los emprendedores exitosos pueden evaluar el mercado, detectar lo que está haciendo falta y resolver ese problema con un producto o servicio.

Si ya tienes una idea sobre un producto o servicio que te apasiona, pero no estás seguro de que realmente tenga un lugar en el mercado, aquí hay algunas preguntas que puedes hacerte:

¿Qué problema estás solucionando? Si no estás solucionando un problema real para tus clientes, entonces no tendrás quien compre tu producto.

¿Para quién estás resolviendo este problema? Es tan importante tener un problema que resolver como lo es tener a quien resolvérselo. Conocer tu mercado meta y cómo vas a darle a conocer tu producto es clave para el éxito de tu negocio.

¿Cómo se está resolviendo esta necesidad que detectaste en la actualidad? Este análisis sirve para saber si tu idea realmente aporta valor para tus potenciales clientes. Para contestar esta pregunta, deberás asomarte a ver qué está haciendo tu competencia.

Aprenden rápido

Emprender tu propio negocio significa que tendrás que involucrarte en temas con los que seguramente no estás familiarizado. No es necesario que te vuelvas un experto, pero ya sea dirigir equipos de trabajo, entender de finanzas o de procesos de ventas, la habilidad de aprender rápido sobre los conocimientos que conlleva arrancar una empresa te será muy útil. Ejercita el músculo del aprendizaje empapándote de temas diversos para estar preparado para el momento de arrancar.

Aceptan y saben manejar los riesgos

Como sabemos, emprender un negocio implica muchos riesgos, pero lo importante es aceptarlos y saber manejarlos.

Antes de tomar decisiones trascendentes, investiga. Seguramente estás consciente de riesgos obvios, como la posible pérdida de capital, dejar tu trabajo actual, resolver problemas legales y fiscales, entre otros, pero es probable que, investigando, encontrarás otros riesgos que no habías considerado y que debes aprender a controlar y minimizar. Estar informado y lo mejor preparado para afrontar estos peligros te coloca en una mejor posición para empezar tu negocio.

3: ¿TIENES ACTITUD EMPRENDEDORA?

Ser emprendedor implica mucho (de verdad, mucho) trabajo duro. Además, es muy probable que antes de alcanzar el éxito, tengas que afrontar más de una derrota. Para pensar en ser emprendedor, debes tener una personalidad resistente, no tener miedo a tomar decisiones y estar enfocado en las cosas que tienen que hacerse. Este es el contexto en el que serás tu propio jefe.

Al emprender, tu negocio ocupará tu mente las 24 horas del día, por lo que obviamente debes tener resistencia al estrés y autocontrol para evitar que llegues a niveles que te impidan realizar tus ocupaciones o que generen problemas en tu vida personal. Por último, debes tener una actitud abierta a la crítica y a la retroalimentación de clientes, colaboradores y asesores de negocios, porque debes aceptar que no lo sabes todo y que tener ayuda cerca es vital para el éxito de tu emprendimiento.

Si estás pensando en emprender y no sabes por dónde empezar, nuestros aliados cuentan con un portafolio de servicios profesionales especializados, enfocados 100% en las PyMEs mexicanas. Permítenos ser parte de tu éxito y ayudarte a hacer realidad ese gran proyecto.